Para cambiar la dirección de tu negocio en Google tienes que editar la ficha que ya tienes y poner la dirección nueva, no crear una ficha para el local nuevo. Google lo dice de forma expresa en su ayuda: si trasladas la empresa, no crees otro Perfil de Empresa; actualiza el que tienes. Y añade que, si cambias de dirección después de haberla verificado, tendrás que volver a verificarla.
Hasta aquí, lo que cuentan casi todas las guías. Lo que suele faltar es lo que da problemas en una mudanza real: qué estados puede tener el cambio, por qué no conviene tocar nada mientras esperas una carta con el código, qué hacer si ya has creado una segunda ficha por error y dónde más tienes que cambiar la dirección. Vamos por partes.
Antes de tocar nada: tres comprobaciones
- Que la ficha es tuya y puedes editarla. Entra con la cuenta de Google que gestiona el perfil. Si lo creó otra persona (un antiguo empleado, una agencia, un familiar), pide acceso antes de la mudanza, no el mismo día.
- Que la nueva dirección cumple las normas de Google. Sus directrices no aceptan apartados de correos ni buzones alejados del negocio, ni una dirección postal alquilada donde no trabajas. Una oficina virtual solo vale si hay personal en el horario de apertura, y un coworking necesita señalización clara y que se atienda a clientes allí.
- Qué tipo de negocio eres. No es lo mismo un comercio con la puerta abierta a la calle que un fontanero que trabaja a domicilio. Lo vemos en el siguiente apartado.
Local abierto, servicio a domicilio o sin dirección visible
La mudanza se hace igual en los tres casos, pero lo que cambias en la ficha no es lo mismo:
| Tu caso | Qué cambias en la ficha |
|---|---|
| Local con atención al público (tienda, bar, clínica, peluquería) | La dirección completa del local nuevo, visible para los clientes. |
| Negocio de servicios que va a casa del cliente (reformas, limpieza, técnicos) | La dirección sigue oculta; revisa la zona de servicio si con la mudanza cambias los sitios a los que vas. |
| Negocio sin dirección visible que ahora abre local | Pasa a mostrar la dirección del local, porque ya recibe clientes allí. |
Google es claro con esto: solo debes ocultar la dirección si eres una empresa de servicios que atiende en el domicilio del cliente. Si te mudas de un local a otro y sigues recibiendo gente, la dirección tiene que verse. Si tu caso es el de un negocio sin local, lo explicamos con detalle en la guía para verificar una ficha de Google sin local.
Cómo se cambia la dirección en la ficha
Según la ayuda de Google, el camino es este:
- Abre tu perfil y entra en Editar perfil.
- Ve al apartado Ubicación y edita la dirección del establecimiento.
- Escribe la dirección completa y precisa: calle, número, piso o bajo si hace falta, código postal y localidad.
- Si Google no encuentra la dirección o coloca mal el marcador, usa la opción Ajustar para mover el pin a mano hasta la puerta de tu local en el mapa.
- Guarda el cambio.
En el móvil, la ficha también se puede editar desde las aplicaciones de Google. Los nombres de los botones cambian con frecuencia, así que no te fíes de capturas antiguas: busca la opción de editar el perfil y, dentro, la ubicación. Lo importante no es por dónde entras, sino que estés editando la misma ficha de siempre.
Si todavía no tienes ficha y vas a crearla con la dirección nueva, eso es otro proceso, que contamos en cómo salir en Google Maps.
Qué pasa después: pendiente, aceptado o no aprobado
Google revisa los cambios antes de aplicarlos. Según su ayuda, suelen tardar unos 10 minutos en mostrarse, pero la revisión puede llevar hasta 30 días. Mientras tanto, el cambio puede estar en uno de estos tres estados:
- Pendiente: Google aún lo está revisando. En tu perfil se ve marcado de forma distinta.
- Aceptado: la dirección nueva ya se muestra a los clientes.
- No aprobado: Google no ha podido confirmar que el dato sea cierto. Según el caso, se puede apelar.
Si el cambio se queda pendiente varios días, no lo repitas ni lo deshagas cada mañana: deja que termine la revisión. Tocar la dirección una y otra vez solo añade cambios que revisar.
Volver a verificar y la trampa de la carta
Al cambiar la dirección de una ficha ya verificada, Google te pedirá verificarla de nuevo. El método no lo eliges tú: lo decide Google de forma automática y no se puede cambiar. Puede ser alguno de estos:
- Teléfono o SMS. Ojo si tu número tiene centralita con menú de voz: esos sistemas no reciben el código.
- Correo electrónico.
- Videollamada en directo, solo en horario de apertura y no disponible para todas las empresas.
- Vídeo, el que Google recomienda cuando se cumplen los requisitos.
- Carta postal, que no está disponible para todas las empresas.
Cuando terminas los pasos, la revisión de la verificación puede tardar hasta 5 días hábiles. Como el vídeo y la videollamada enseñan el sitio, conviene hacer el cambio cuando el local nuevo ya esté listo y rotulado, no con las obras a medias.
La carta merece su propio aviso, porque es donde más gente se equivoca. Google envía un código de 5 dígitos a la dirección del negocio; la mayoría llegan en 14 días y caducan a los 30. Mientras esperas:
- No cambies el nombre, la dirección ni la categoría de la ficha: el código dejaría de funcionar.
- No pidas otro código: el nuevo invalida el anterior.
- No compartas el código con nadie. Google nunca te lo va a pedir; si alguien te llama pidiéndolo, no es Google.
Reseñas, fotos y la ficha antigua
La pregunta que más preocupa en una mudanza es qué pasa con las reseñas. Lo que dice Google es que actualices el perfil existente en lugar de crear uno nuevo. Las reseñas están en esa ficha; por eso lo sensato es editarla y no empezar otra desde cero. Lo que Google no promete es cuánto tardará en verse el cambio ni que tu posición en el mapa vaya a ser la misma en la ubicación nueva, así que desconfía de quien te lo garantice.
Hay dos tentaciones que conviene evitar con la ficha de la dirección antigua:
- Quitarla de tu cuenta. Al hacerlo, tus publicaciones, fotos, vídeos y respuestas a reseñas se borran para siempre. Las reseñas de los clientes se quedan, pero ya no las gestionas tú, y la ficha puede seguir apareciendo en Maps y en el buscador.
- Marcarla como «cerrado permanentemente». Esa opción es para cuando el negocio cierra de verdad. La ficha seguiría saliendo en Google, con el aviso de que la empresa está cerrada.
¿Y si ya has creado una ficha nueva en la dirección nueva y ahora tienes dos? Google permite pedir la fusión con una sugerencia desde Google Maps. Esa petición se revisa, y los perfiles tienen que ser de la misma empresa y tener la misma información. Al fusionarlos, las reseñas se combinan, pero tus respuestas a esas reseñas pueden perderse. Si en lugar de fusionar decides quitar el duplicado, asegúrate de cuál es cuál: quitar la ficha creada por error no afecta a la verificada, pero se lleva todo lo que tenía.
Cambia la dirección también en tu web y en el resto de sitios
Google no es el único sitio donde está tu dirección. Si cambias la ficha y te olvidas del resto, los clientes encontrarán datos distintos según dónde miren. Haz una lista y repásala:
- Tu web: pie de página, página de contacto, mapa incrustado y aviso legal.
- Los datos estructurados de la web, si los tiene. Es un código invisible para el visitante con el que la web le cuenta a Google quién es el negocio. En el formato de Google para negocios locales, la dirección física es un dato obligatorio (calle, localidad, provincia, código postal y país); hay que poner la nueva.
- Redes sociales, la firma del correo y tu perfil de WhatsApp Business.
- Facturas, presupuestos, tarjetas y cartelería.
- Directorios y guías donde aparezcas, como Páginas Amarillas o las de tu sector.
Un consejo práctico: escribe la dirección una sola vez, tal y como sale en tu ficha de Google, y copia ese mismo texto en todos los sitios. Que coincida en todas partes es una buena práctica que evita confusiones a los clientes y a los buscadores.
Si tienes un negocio en La Rioja: un calendario de mudanza
Ejemplo supuesto (no es un caso real): una peluquería de Logroño se traslada de un bajo de la calle Portales a otro en la avenida de Jorge Vigón. Así podría organizarse:
| Cuándo | Qué hace |
|---|---|
| Dos o tres semanas antes | Comprueba que tiene acceso de propietaria a la ficha, apunta la dirección exacta del local nuevo y hace la lista de sitios donde aparece la antigua. |
| Si cierra unos días por el traslado | Lo indica en la ficha con un horario especial, sin marcarla como cerrada para siempre. |
| El día que abre en el local nuevo | Edita la dirección en la misma ficha, ajusta el pin en Jorge Vigón y verifica con el método que le pida Google. |
| Los días siguientes | Mira si el cambio está pendiente o aceptado, actualiza la web, las redes y los directorios, y comprueba que no ha aparecido una ficha duplicada. |
| Las semanas siguientes | Pide reseñas a sus clientas habituales, que ya conocen el local nuevo. |
Para cerrar unos días sin marcar la ficha como cerrada, te sirve lo que contamos sobre los horarios especiales en Google. Para la última fila, tienes frases y plantillas en cómo conseguir reseñas en Google. Y si tras el cambio se cuela una reseña que no cuadra con tu negocio, mira cómo denunciar una reseña falsa.
Una mudanza es un buen momento para revisar entero cómo apareces en las búsquedas de tu zona: la ficha, la web y los directorios. Es justo lo que trabajamos en el posicionamiento SEO local en Logroño para negocios de La Rioja.

